Estados Unidos e Irán acuerdan una tregua y baja la tensión en Medio Oriente
Un acuerdo entre Washington y Teherán abrió una pausa en la guerra que sacudió a la región durante más de tres meses, aunque los temas de fondo siguen sin resolverse.
Santo Tomé Corrientes
Periodismo Independiente
Un acuerdo entre Washington y Teherán abrió una pausa en la guerra que sacudió a la región durante más de tres meses, aunque los temas de fondo siguen sin resolverse.
El Ejército israelí intensificó su ofensiva en el sur del Líbano atacando alrededor de 150 posiciones de Hezbolá en las últimas 48 horas, según informó el propio mando militar este sábado 6 de junio. Entre los objetivos alcanzados se cuentan depósitos de armas, cuarteles generales, lanzadores de misiles y cohetes del movimiento islamista pro-iraní.
Israel también renovó órdenes de evacuación para varias localidades del sur y el este del Líbano y extendió su ‘área de combate’ más allá del río Litani, avanzando hacia nuevas zonas estratégicas. El balance de víctimas libanesas desde el inicio de las operaciones el 2 de marzo supera los 3.200 muertos y más de 4.700 heridos.
En paralelo, el primer ministro Benjamin Netanyahu anunció la expansión del control militar israelí sobre la Franja de Gaza hasta el 70% del territorio. El mandatario confirmó que Israel pasó de controlar el 50% al 60% del territorio gazatí recientemente y que la nueva directiva impartida a las Fuerzas de Defensa establece alcanzar el 70%, mediante un avance coordinado por etapas.
Como parte de esta ofensiva en Gaza, un ataque aéreo israelí en Jan Yunis eliminó a Ihab Khrizim, identificado como el máximo responsable de la red de transferencia clandestina de fondos que abastecía a la cúpula de Hamás. Además, un ataque cerca de un centro humanitario en Gaza dejó al menos 31 muertos y unos 150 heridos, según informó la BBC, generando una nueva ola de condenas internacionales.
Varios países de América Latina y Europa emitieron condenas formales a Israel por la escalada de violencia en Gaza, mientras que la ONU advirtió sobre las críticas condiciones humanitarias en la Franja, donde el acceso de alimentos, agua y medicamentos sigue siendo extremadamente limitado desde el inicio de la guerra.
Las negociaciones entre Estados Unidos e Irán para alcanzar un acuerdo de paz permanecen estancadas, informaron fuentes diplomáticas el viernes 5 de junio. Teerán condicionó cualquier avance a que Washington libere los 24.000 millones de dólares en fondos iraníes que se encuentran congelados, una demanda que la administración Trump no ha aceptado hasta el momento.
A pesar del estancamiento, el vicepresidente JD Vance declaró a comienzos de semana que existían 'muchos avances' en las conversaciones, las cuales apuntan a un acuerdo que incluiría una extensión del alto el fuego por 60 días y la reapertura del Estrecho de Ormuz, actualmente bloqueado por Irán desde el inicio del conflicto el 28 de febrero.
El presidente Trump afirmó al canal ABC que cree posible lograr un acuerdo para abrir Ormuz y extender el alto el fuego con Irán 'en el transcurso de la próxima semana'. Sin embargo, los contactos diplomáticos se interrumpieron temporalmente luego de que Teerán abandonara las comunicaciones con los mediadores tras las ofensivas israelíes en el Libano.
La guerra entre EEUU e Israel contra Irán comenzó el 28 de febrero de 2026 con una serie de bombardeos masivos que destruyeron gran parte de la infraestructura militar iraní, incluyendo su armada, su fuerza aérea y sus centros de producción de misiles. Trump insiste en que Irán ya no representa una amenaza militar convencional, aunque el Países árabe continúa lanzando ataques con drones y misiles contra Israel y países del Golfo aliados de Estados Unidos.
El precio del petróleo sigue siendo un factor clave en las negociaciones. El crudo Brent se ubicó esta semana en torno a los 93 dólares por barril, reflejando cierto optimismo por los avances diplomáticos, aunque los analistas advierten que una ruptura de las conversaciones podría volver a disparar los precios por encima de los 100 dólares.
Tres soldados del Ejército libánés, entre ellos un general de brigada y un capitán, murieron este sábado 6 de junio en un ataque aéreo israelí contra un vehículo militar en la carretera entre Khardali y Nabatieh, en el sur del Líbano. El incidente provocó una crisis diplomática en medio de los esfuerzos por sostener el alto el fuego entre Israel y el Líbano.
El Ejército israelí reconoció el ataque pero lo calificó de 'error', alegando que el vehículo se desplazaba de forma sospechosa en una zona de combate activa previamente evacuada donde, según sus fuerzas, había indicios de presencia de Hezbolá. Agregó que sus tropas no identificaron que se trataba de militares libaneses y que la investigación del incidente está en curso.
El presidente libánés Joseph Aoun acusó a Tel Aviv de actuar con impunidad, y el Ejército de Beirut denunció el ataque como 'violento e injustificado', exigiendo una explicación formal. El gobierno libánés advirtió que el episodio representa un serio obstáculo para los acuerdos de reducción de hostilidades mediados por Estados Unidos.
En total, nueve personas murieron en distintos ataques israelíes ese mismo día en el sur del Líbano, según reportes de Euronews. Israel también renovó órdenes de evacuación para varias localidades del sur y el este del país y llevó a cabo nuevos bombardeos en la región.
El conflicto en el Líbano se enmarca en la guerra más amplia que desde el 28 de febrero de 2026 enfrenta a Israel y Estados Unidos contra Irán y sus aliados regionales, incluido Hezbolá. Desde el inicio de las operaciones israelíes en territorio libánés, el balance acumulado supera los 3.200 muertos y más de 4.700 heridos, según cifras oficiales libanesas.
Israel llevó a cabo este jueves un ataque aéreo en los suburbios del sur de Beirut, eliminando a Malek Ballout, comandante operativo de la Fuerza Radwan de Hezbollah, el brazo de operaciones especiales de élite del grupo islamista libanés. El primer ministro israelí Benjamin Netanyahu y el ministro de Defensa Israel Katz confirmaron personalmente la operación, señalando que Ballout era responsable directo de dirigir ataques con cohetes contra comunidades del norte de Israel y de coordinar ofensivas contra soldados de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI).
El ataque marca el primer bombardeo israelí sobre la capital libanesa desde que entró en vigor el cese el fuego acordado a mediados de abril, mediado por Estados Unidos. A pesar del acuerdo, los enfrentamientos entre Israel y Hezbollah han continuado de manera cotidiana a lo largo del frente norte, con intercambios de fuego de cohetes, lanzamientos de drones y nuevas ofensivas israelíes en el sur del Líbano.
Según informó CNN, Israel analiza la posibilidad de intensificar sus operaciones militares contra Hezbollah en todo el Líbano si el cese el fuego con Irán colapsa definitivamente. El Ministerio de Salud del Líbano reportó que desde el inicio formal del cese el fuego el 16 de abril, más de 380 personas han muerto y cerca de 700 han resultado heridas en territorio libanés.
Fuentes de la inteligencia israelí indicaron que el ejército está presionando para que se levanten las restricciones impuestas por Washington y así poder reanudar los ataques contra Hezbollah al norte del río Litani. La situación pone en jaque los esfuerzos diplomáticos liderados por Estados Unidos para estabilizar la región y negociar un acuerdo de paz más amplio entre Israel y el Líbano, cuyas conversaciones directas están previstas para los días 14 y 15 de mayo en Washington.
(Fuentes: CNN, BBC, AP - 7 de mayo de 2026)