Se fueron de Santo Tomé por falta de trabajo, pero sufrieron explotación Laboral.
Terrible situación vivieron tres familias un padre (Raúl Aquino) y sus dos hijos Santiago Aquino y Sebastián Aquino con sus respectivas familias en La Pampa, donde fueron contratados para trabajar en La Maruja pero fueron engañados, les ofrecieron un trabajo pero finalmente fueron obligados a hacer todo tipo de tareas y lo peor de la historia es que después de un mes de trabajo y viviendo en condiciones y deplorables, el patrón le pagó $100,000 a cada uno de los hombres para que se vuelvan a Santo tomé corrientes, cuando les había prometido sueldos de $800.000.-





