El cofundador de Microsoft considera insuficientes los acuerdos privados y reclama normas, inspecciones y organismos capaces de limitar fraudes, extorsiones, intrusiones digitales y amenazas biológicas.
Bill Gates alertó que dejar la inteligencia artificial bajo el control exclusivo de las empresas tecnológicas no ofrece garantías suficientes frente a sus riesgos. El cofundador de Microsoft cuestionó el modelo de compromisos voluntarios firmado por grandes compañías del sector con la Casa Blanca y pidió una participación más activa de las agencias públicas.
La advertencia llega mientras la inteligencia artificial se integra en servicios digitales, empresas, sistemas de seguridad y herramientas de uso cotidiano. Para Gates, el peligro inmediato no está en una posible rebelión de las máquinas, sino en que actores criminales utilicen modelos sin barreras de seguridad para ampliar fraudes, extorsiones, ataques informáticos o amenazas vinculadas con el bioterrorismo.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó el mes pasado el Acuerdo de la Casa Blanca sobre Superinteligencia con representantes de Google, OpenAI, Meta, xAI, Anthropic y Nvidia. El documento contempla compromisos voluntarios en materia de seguridad y mecanismos internos de supervisión.
Durante una entrevista emitida el 11 de octubre en el programa State of the Union de CNN, Gates puso en duda que ese tipo de acuerdos sea suficiente para contener posibles abusos. El empresario sostuvo que la sociedad no puede depender únicamente de las compañías que desarrollan los modelos para establecer límites.
“Claramente no estamos haciendo lo suficiente”, afirmó Gates al referirse a la supervisión actual. A su juicio, el gobierno ha mantenido una posición de observación frente a decisiones que toman empresas privadas sobre una tecnología que puede tener efectos amplios en la seguridad, el empleo y la vida pública.

