Un ataque contra un edificio residencial en la localidad de Kfar Reman dejó una docena de víctimas, la mayoría de una misma familia. Israel afirmó que respondió a drones de Hezbollah dirigidos contra sus tropas.
El bombardeo alcanzó un edificio de tres plantas en el sur libanés y dejó, además, ocho heridos, entre ellos tres niños. El Ministerio de Salud del Líbano confirmó que entre los fallecidos hay dos niños y cuatro mujeres. El inmueble, ubicado junto a la ciudad de Nabatiyé, quedó completamente destruido.
Según la agencia estatal NNA, en un ataque posterior con dron contra un vehículo murieron dos paramédicos de una organización vinculada a Hezbollah. Los hechos ocurrieron pese al alto el fuego vigente desde noviembre pasado.
Las Fuerzas de Defensa de Israel sostuvieron que actuaron ante dos artefactos explosivos dirigidos contra sus soldados y que buscaron impedir el traslado de armamento hacia la zona, al tiempo que aseguraron mantener su adhesión al cese de hostilidades.
Fuente: Infobae

