La Guardia Revolucionaria de Irán aseguró haber alcanzado a un tercer superpetrolero en dos días en el estrecho de Ormuz, en una escalada que mantiene en tensión al comercio energético mundial.
A través de su plataforma Sepah News, el cuerpo militar afirmó que un superpetrolero fue impactado y se incendió. No precisó el nombre ni la bandera de la nave y tampoco informó víctimas. Según su versión, el buque había apagado sus transpondedores mientras intentaba abandonar el estrecho e ignoró las advertencias de la marina iraní.
El domingo, la agencia británica UKMTO había reportado que un proyectil golpeó a un petrolero en la ruta sur, a babor, provocando daños y un incendio; un oficial de seguridad confirmó que toda la tripulación estaba a salvo y no se registró impacto ambiental. El viernes, la Guardia Revolucionaria ya había reivindicado un ataque contra el NV Sunshine, un buque de gas licuado, por usar una ruta no autorizada; el barco habría sufrido un incendio en la sala de máquinas y en el sistema de propulsión, sin heridos.
Un diario iraní difundió un video breve de una nave en llamas y dijo que sensores térmicos satelitales detectaron un gran incendio, aunque sin identificar el buque ni el origen del proyectil. Irán declaró cerrado el estrecho y sostiene que solo se puede transitar por las rutas que autoricen sus fuerzas armadas, mientras que Estados Unidos niega que exista un bloqueo y afirma controlar militarmente la parte exterior del paso. El estrecho conecta el golfo Pérsico con el golfo de Omán y por él circula una porción significativa de la energía que se comercializa en el mundo; en paralelo, el petróleo superó los USD 106 en medio de los ataques.

