Denuncias de acoso y agresión sexual en las bases de Estados Unidos en la Antártida: “Sólo yo podía salvarme”
En este artículo, las mujeres afectadas hablan públicamente por primera vez. Atrapadas en uno de los lugares más remotos de la Tierra, afirman que se vieron obligadas a valerse por sí mismas.
Los aullantes vientos y la oscuridad perpetua del invierno antártico daban paso a una primavera helada cuando la mecánica Liz Monahon, de la estación McMurdo, tomó un martillo.





