Frente al aumento de casos de sarampión en la región, el Ministerio de Salud de la Nación dispuso una modificación clave en el Calendario Nacional de Vacunación. A través de la Resolución 339/2026 publicada en el Boletín Oficial, el Gobierno oficializó el adelantamiento de la segunda dosis de la vacuna Triple Viral para reducir la vulnerabilidad en la primera infancia.
Nuevo esquema de vacunación
Con esta nueva normativa, la primera dosis se mantiene a los 12 meses de vida, pero la segunda aplicación ahora deberá administrarse entre los 15 y 18 meses. Anteriormente, este refuerzo se aplicaba recién al ingreso escolar, a los cinco años. La cartera sanitaria explicó que esta medida busca achicar los períodos de susceptibilidad de los menores frente al sarampión, la rubéola y la parotiditis.
La decisión cuenta con el aval técnico de la Comisión Nacional de Inmunizaciones (CoNaIn). Los especialistas remarcaron la necesidad de fortalecer la inmunidad en edades tempranas ante la persistencia de brotes en países limítrofes. El constante tránsito poblacional incrementa el riesgo de que el virus se reintroduzca en Argentina, por lo que anticipar la protección sanitaria es la herramienta más eficaz.
Esquema especial de transición
Para evitar brechas de cobertura durante la implementación del nuevo calendario, la resolución establece un régimen transitorio para cierta franja etaria. Los niños nacidos en los años 2021, 2022, 2023 y hasta el 30 de junio de 2024 inclusive mantendrán el esquema anterior. En consecuencia, este grupo poblacional recién completará su segunda dosis al cumplir los cinco años de edad.
Disponibilidad y contraindicaciones
La vacuna Triple Viral es obligatoria y se encuentra disponible de forma gratuita en todos los vacunatorios y hospitales públicos del país. Las personas nacidas antes de 1965 no necesitan aplicársela, ya que se consideran protegidas por inmunidad natural. Por otro lado, la inmunización está estrictamente contraindicada para embarazadas, menores de seis meses, pacientes inmunocomprometidos o con antecedentes de alergias graves.
Las autoridades sanitarias advirtieron que la vigilancia debe mantenerse en toda la población. Si una persona presenta fiebre superior a 38°C acompañada de erupciones en la piel (exantema), debe considerarse un caso sospechoso, incluso si está vacunada. Ante estos síntomas, el protocolo exige el aislamiento domiciliario por siete días, evitar traslados innecesarios y realizar una consulta médica de forma inmediata.


